viernes, 25 de septiembre de 2015

Cerro de Chapulines

Literalmente Chapultepec significa “Cerro de los Chapulines”, ese lugar de la CDMX recibió el nombre debido a la naturaleza árida de su formación, donde el gobierno de Azcapotzalco les permitió a los Mexicas su primer penoso asentamiento. Desde entonces lo atractivo del sitio es su elevación estratégica y el agua cristalina que brotaba en el lado sur. 
Fue después que los huertos de Moctezuma darían su característica profusión vegetal. Uno de los sitios más importantes de la ciudad nace de una delicada condición ambiental y así se mantiene a la fecha.
Por cierto, el Chapulín (nombre genérico dado a un sinnúmero de especies ortópteras) es, etimológicamente un “insecto que rebota como pelota de hule” su exótico consumo alimenticio proviene de la desproporcionada cantidad de proteínas de su composición. 

Hay un sinsentido en comer insectos que saltan como pelotas de hule del solitario cerro árido donde provenía el agua cristalina más cercana de la gran ciudad, y así es (sinsentido) lo que ha sucedido a últimas fechas en la avenida que conecta el Chapultepec con el Centro. Claro que hay que parar el CCChapultepec a como dé lugar, corrigiendo el proyecto. La pregunta es cómo construir (metafóricamente hablando) algo positivo con lo que ha quedado de todo este mitote.

No solo están en juego 40 años de vida de las colonias Roma y Juarez de la Ciudad de México, sino que este evento sienta un precedente darwiniano que, si bien fue establecido en épocas de López Obrador con los segundos pisos vehiculares de periférico, ello no implica que sea un modelo de negocio rentable para la ciudad ni mucho menos un modelo de gobierno democrático para la sociedad.

El hecho de que los autores del proyecto defiendan con cinismo y arrogancia el diseño de su despacho no debería preocuparnos, eso se espera de los principales involucrados. El problema es cuando la autoridad defiende lo indefendible representada por solamente un par de personas (las oficinas involucradas han hecho voto de silencio). Esto parece más un asunto de unos cuantos que un acto de gobierno. Deliberadamente omitidos o voluntariamente distanciados, los demás actores del gobierno no parecen dispuestos a aplaudir.

¿Cómo puede un proyecto cultural no involucrar a la oficina de cultura de la ciudad? Porque no es cultural o al menos aún no se vislumbra. Esto llama la atención no sólo al proyecto sino a la forma de llevar la agenda cultural en la CDMX. Mediante eventos y no mediante infraestructura, considerando el corte de listón como indicador de desempeño y no la impermeabilización de las azoteas. Hemos perdido el agua que proviene de los cerros, la hemos ensuciado y enterrado. Olvidamos que el agua es la cultura ancestral de esta zona y ahora queremos que el negocio sea la cultura.

¿Cómo puede un proyecto detonador de la economía no involucrar a la oficina de desarrollo económico de la ciudad? Es que no es un proyecto de desarrollo económico de la ciudad. Hablando en términos neoliberales podemos apuntar al concepto de competitividad, muy sonado en foros económicos. La jerarquía de las ciudades se sirve de la oferta comercial de toda una región y no de un pequeño nodo de la ciudad ¿y si el proyecto "segundos pisos privados disfrazados de espacio público" en vez de dividirse en 13 puntos físicos específicos consistiera en atender orgánicamente la economía trans-estatal? La dieta a base de chapulín no parece una forma de alimentación muy sólida comparada con la mundialmente aceptada carne de res y sin embargo contiene una proporción de hasta el 75% de proteína, si eso no es alto rendimiento habrá que revisitar a Smith, Keynes y Friedman.

¿Cómo puede un proyecto de espacio público no involucrar a la oficina de espacio público de la ciudad?
Lo mismo que en los casos anteriores, sabemos que no es un proyecto de espacio público aunque pareciera ser el protagonista de esta puesta en escena. Lo que hace el #CCChapultepec es vulnerar el espacio público con espacio privado: privado para el auto, privado para el consumidor y para el negocio. La ciudad podría ofrecer un parque para mascotas, picnic, asoleamiento y camping. Un gran espacio público verde sin construcción y sin actividades "programadas", como debería poder ser el espacio público si fuera congruente con la dinámica social actual, si tan solo la aprovecháramos. Los primeros Mexicas sacaron gran provecho de un páramo y construyeron un imperio no programado.

¿Cómo puede un proyecto ambiental no involucrar a la dependencia ambiental (local o federal)? Obviamente no es un proyecto ambiental. Porque una cosa es recibir estudios de impacto ambiental y emitir resolutivo y otra es tener objetivos de reforestación y rescate de ríos urbanos. La gestión ambiental en la CDMX es regulatoria: trata de hacer "regular" el ambiente.
El CCChapultepec hace espacio privado: privado de sol al hacer un sótano de aproximadamente un kilómetro de largo. Espacio aéreo privado de vegetación alta. Como manifiesta oficialmente Greenpeace el planteamiento de atraer pájaros al bosque cercano no es serio. El proyecto también genera subsuelo privado de agua de lluvia. Todas estas privaciones apuntan a un proyecto caro que hará redundar esfuerzos inútilmente en un afán justificatorio. Argumentos que saltan como pelotas de hule.

Claro que hay que parar el CCChapultepec a como dé lugar, corrigiendo el proyecto. La pregunta es cómo construir (metafóricamente hablando) algo positivo con lo que ha quedado de todo este mitote.

@mikealex_aldana

sábado, 19 de septiembre de 2015

Occupy Reforma

Recientemente tomé mi bicicleta para dar un paseo dominical de casi 10 km por Paseo de la Reforma en Ciudad de México, D.F. (uno de los sitios más fotogénicos del país). Debo confesar que lo hice deliberadamente para distraerme en vísperas de una gris celebración independentista y en medio de acaloradas discusiones sobre lo que significa intervenir la ciudad con proyectos urbanos terribles como el Centro Cultural Chapultepec.
Pues bien que me fue inevitable sentir la emoción de ver tantísima gente pedaleando, corriendo y paseando en esa especie de manifestación oficial programada que logró desde hace casi diez años convencer a toda la ciudad que era buena idea retirar los autos de una importante vía motorizada como Reforma. Cada quien usa la bici según sus intereses: deporte, entretenimiento, movilidad. Lo cierto es que la ciudad se hace de todos los intereses individuales.
Por si algunos aún lo dudan, el tema del ciclismo urbano es muy socorrido en los foros de urbanismo y ciudadanía, causante de muy claras filias y fobias; ha resultado una gran oportunidad para diferentes sectores de la sociedad, la política y los negocios relacionados con la ciudad. He aquí algunas razones:

  1. El ciclismo urbano se ha vuelto "trending" en todas las ciudades del mundo, se trata de una perspectiva aspiracional que tiene sus orígenes en los enfoques ecologistas de fin de siglo XX y el reciente encauzamiento social de "lo políticamente correcto" y la réplica de los casos de éxito de los lugares del mundo cuyas condiciones culturales, económicas y sociales facilitan la adopción de nuevas políticas publicas.
  2. Por muy distintos motivos (salud,  diversión, practicidad y evitar dolorosos congestionamientos automotores) mucha gente ha decidido experimentar el salir del auto y hacer parte de su movilidad en bicicleta. Esto ha generado en la ciudad cambios de percepción de sí misma, a veces amable, otras veces cruda e incómoda.
  3. Los gobiernos de las más grandes ciudades han visto las diferentes ventajas de promover transporte alternativo, por lo que incrementar los kilómetros de vías y retirar vehículos en diferentes zonas conflictivas de la ciudad son solo el principio de cambios radicales en la movilidad.
  4. El mercado de la bicicleta ya se ha desarrollado a grado tal que las mejores unidades cuestan más que un auto usado (las bicicletas ya no son baratas), algo de la banalidad típica del citadino es aprovechada por nuevos negocios especializados en la materia, pero sobre todo resulta en un nuevo mapa comercial de las ciudades, donde los distritos bike-friendly disparan aún más sus precios inmobiliarios y por supuesto generan un cambio en la afluencia social y mercados sensibles como la renta y la comida se apresuran a ajustar su oferta.

La bici en el mundo


Algunos ejemplos de ciudades con una gran infraestructura ciclista para su deleite (o convencimiento según su postura):
Amsterdam por ejemplo aumentó en 40% el uso de la bicicleta en 20 años, decide invertir de aquí a 2020 más de 150 mdd. actualmente cuentan con más de 200 km de ciclovías y es el medio de transporte preferido por todos sus habitantes.
En Copenhague, Dinamarca la estadística es famosa: 50% de la gente se transporta en bici y hay más bicicletas que habitantes, además de la sorprendente cantidad de 390 km de carriles bici.
En Bogotá la infraestructura ciclista es amplia y sigue creciendo por vía de la colaboración del gobierno y las empresas, hay descuentos en tiendas por cada kilómetro pedaleado y se estima que en esta ciudad hay más de 1,400,000 bicicletas.
Otros casos son la famosa Champs Elysees con 70 m de ancho que recientemente generó su infraestructura ciclista 3.8 km (ida y vuelta). Francia ha dispuesto que los ciclistas puedan cruzar con precaución el semáforo en rojo, en París desean para 2020 el 15% de los desplazamientos en la ciudad sean por bici.
La ciudad de Barcelona tiene muchas vías ciclistas, favorecidas por un sorprendente 2% de pendiente en el 80% de su territorio. Esta importante ciudad recientemente programó incrementar a más de 23 km su infraestructura ciclista.

¿#CDMX?

"Muévete en bici" es un programa gubernamental en la Ciudad de México auspiciado por la autoridad ambiental en colaboración con otras oficinas como la agencia encargada de la salud pública en la ciudad.
El programa consiste en programar y facilitar recorridos dominicales en distintos lugares de la ciudad para uso de movilidad alternativa (bicicleta, patines, patinetas, correr, caminar etc.) en algunas importantes vías que durante la semana son para vehículos motorizados. Uno de los objetivos es promover el uso de la bicicleta como modo de transporte en la ciudad. 
"Ecobici" es un programa permanente de bicicleta pública compartida, que ha desarrollado importantemente la adhesión de ciudadanos a este método de transporte. en solo 5 años creció 400%, más de 6 mil bicicletas y 35 km de cobertura.


Conclusión

El objetivo de este artículo es mostrar la causa ciclista como uno de los actores principales en la ciudad como parte de las celebraciones del "Día Mundial Sin Automóvil", recuerdo que durante una estancia académica en Barcelona mi colega Juan Pablo Espejel decía de nuestros maestros que eran unos "talibanes de la bicicleta", la ciudad (y aquí hablo genéricamente, no de CDMX) se armó de un movimiento que ha cambiado para siempre la forma de vivir y de disfrutarse a sí misma.
@mikealex_aldana

sábado, 12 de septiembre de 2015

Generación de urbanistas


Recientemente hemos sido testigos de un revival del espacio público en todo el mundo, y no es para menos, considerando condiciones tan críticas como los violentos ajustes macroeconómicos y la nueva condición de interacción humana de las telecomunicaciones personales, por mencionar solamente algunas. La condición social parece encarnada en la arquitectura después de agotar el tema ecológico como derrotero absoluto en el cambio de siglo, para muestra un botón: es considerada una vanidad el reciente enfoque de la Bienal de Venecia, la última que tratará del starchitect, mientras que se considera una salvación la elección de un comisario con perspectiva humana. Es por estas condiciones que los trabajos de diseño urbano se han reconsiderado exitosamente en su modelo de negocio en el que el arquitecto diseñador de ciudad ha pasado a segundo término y la gobernanza como autor colectivo ejerce una autogestión de recursos y desde luego una autoedición de contenidos. Hay sin embargo en el urbanismo de esta década un importante traslape generacional (al igual que en todas las épocas) que no se refiere necesariamente a la edad de sus participantes, sino generaciones de pensamiento. Esta distinción no es perfecta, ya que evidencia y prejuzga como malestares los métodos propios del sistema antiguo y por supuesto exacerba y exonera de toda crítica las bondades de los nuevos actores. A continuación propongo al lector que estime sendas características (sin ganas de ser limitativo) y que añada las que considere convenientes:

La generación saliente.

Como se ha mencionado no se trata de edades, pero por normar un consenso hablaremos genéricamente (y aquí caben todo tipo de honrosas excepciones) de lo que está antes de la "generación perdida" delimitada por Alex Hernández, es decir hasta los 55 años, a la fecha, la generación de Peña, de Mancera y de Simón Levy.
  • El arquitecto es urbanista, el diseño de ciudad es un proyecto más en su despacho y el resultado debe tener sello de autor, polémicas en el trabajo de Calatrava nos muestran este enfoque.
  • Un solo despacho diseña una ciudad o parte de. En este enfoque, un arquitecto hace la corte de los políticos hasta lograr un encargo y es un gran negocio. El conocido trabajo de Enrique Norten muestra un ejemplo de este ideal latente en muchos arquitectos actualmente.
  • No es necesaria la consulta ciudadana, el arquitecto intuye lo que es mejor para los habitantes basado en su propia experiencia o lectura. El trabajo de Simón Levy y sus arquitectos en Corredor Cultural Chapultepec muestra las fallas de obviar este importante paso.
  • La opinión pública depende de los medios. En este enfoque, la política y los tratos público-privados son lo más importante, campañas mediáticas resolverán el tema de la adhesión ciudadana. Casos como las playas ferroviarias de Palermo en BAs muestran este problema.

Generación entrante.

Arquitectos que no necesariamente son jóvenes sino que tienen un pensamiento abierto a las nuevas tendencias y modelos de negocio. Gente que se ha formado en el pensamiento crítico y que a pesar de los compromisos propios de su práctica (académica, profesional, política, etc.) tienen la capacidad de proponer nuevos caminos al proceso de planeación y diseño, la participación ciudadana y la regeneración de ciudad. Igualmente por normar un consenso digamos que podrían entrar los que estamos debajo de la "generación perdida" de @otrootroblog: Menores de 40 años. Estas podrían ser sus características (añada las que considere necesarias):
  • Proyectos de espacio público no son necesariamente de arquitectura. Importantes propuestas consisten en incluso no construir nada sino retirar construcciones obsoletas. La demolición del anillo en Les Glories, Barcelona muestra esta tendencia.
  • Inobjetable el concurso de ideas. Queda más que claro que un jurado conocido, reglas claras y una intachable convocatoria incluyente es el punto de partida de un diálogo plural muy productivo. La sorprendente respuesta y calidad de las propuestas del concurso Rescate Integral de la Merced muestra este importante avance.
  • Diseño participativo o como mínimo, consulta ciudadana. Los colectivos de urbanismo y arquitectura hacen una labor de cicatrización de la profunda herida del neoliberalismo en las clases menos pudientes. Espacios de Paz 2015 en Venezuela habla de ello.
  • Opinión consolidada a partir de redes sociales. Al cerrarse los medios masivos de comunicación a la opinión atomizada se lograron importantes consensos nacidos irónicamente de la diversidad. La TV y los diarios se convierten en reporteros de la condición ciudadana y en su reflector más evidente, recibiendo de internet la información generada por su propio público.
Sin menoscabo de las implicaciones que involucra hacer estas molestas distinciones, sirva el anterior texto como aportación al diálogo de ciudad que en torno a los proyectos de planeación o construcción se llevan a cabo sin más diálogo de la negociación de dividendos y rendimientos financieros. @mikealex_aldana