"Hacia un Urbanismo Sustentable y Resiliente." - Módulo 7 del Diplomado en Derechos Humanos, Medio Ambiente y Movilidad en la Ciudad de México
7 de Junio de 2017 - Miguel Alejandro Aldana
Como parte de mi participación en el Diplomado
“Derechos Humanos, Medio Ambiente
y Movilidad” en la Ciudad de México con fecha 7 de
Junio de 2017, me solicitaron la participación en el módulo denominado “Hacia
un Urbanismo Sustentable y Resilente.” Y este paper manifiesta de inicio
algunos pensamientos personales y referencias de documentos relacionados.[1]
Resilencia es relativamente un nuevo
concepto, que de tan intenso uso se ha vuelto una bandera conceptual que cubre
lo institucional y muchos aprovechan para generar una inflexión a sus
habituales discursos.
Primero que nada debo ir por las
definiciones, la palabra resilencia (capacidad de sobrellevar barreras o
capacidad para resistir fuerzas externas sin deformarse) está compuesta por los
siguientes lexemas latinos:
1.
El prefijo latino re- que
indica intensidad y reiteración
2.
El verbo salire (brincar,
saltar)
3.
El sufijo –nt- que indica
agente
4.
El sufijo –ia que indica
cualidad
Todo junto indica la cualidad (-ia) del que
(-nt-) vuelve (re-) a saltar (salire) y quedar como estaba.[2]
El hecho de que el término que el
norteamericano Crawford Stanley Holling acuñó en 1973 sea latino y no griego
podría (o no) inferir cierta dosis de sensibilidad o calidez a su uso. ¿existe
un equivalente de origen griego (sajon, teutón), indoeuropeo u oriental?
Fonéticamente (y mexicanamente) hablando, podría
haber una serie de relaciones del concepto RESILIENCIA que intencionalmente o
no, podrían aportar elementos a una idea general más amplia, constituyendo un
mapa conceptual robusto orientado por ejemplo al término SILENCIO, los temas y
relaciones que llegan aquí son pura elucubración del autor y no deben
considerarse ni mínimamente generales.
Pero síganme la corriente: en español algo
SILENTE es literalmente algo sin sonido, el término RESILIENTE parecería (en
este hipotética mapa mental) entonces un llamado a la calma como un ciclo o
algo reiterativo, al insistente estoicismo de la permanencia, al mayor esfuerzo
de resistencia con apenas ni una queja. Al aguante silencioso de cualquier
embate. A alguien le sonaba así este concepto en boga de los políticos?
Sigamos alucinando: en inglés el término
SILENCE es tan relacionado a la inmovilidad como al SILENCIO. La idea de paz no
es intrínseca de la RESILIENCIA pero si es un resultado paralelo óptimo de ésta
y podría estar relacionado al menos en un largo plazo al concepto de RESILIENCIA.
Si quisiéramos, también podríamos
relacionar RESILIENTE con el término LENTE que por su parte involucra el
sentido de la vista pero lo infiere aumentado, mejorado, artificial y
sofisticado. Así podrían pensar algunos de este término inusual.
Por su parte, la palabra ENTE implica la
evaluación de un fenómeno de magnitudes casi filosóficas.
En la CDMX xDF se empezó a usar apenas en
este sexenio, producto de algunos compromisos internacionales como la COP21 y
la CMNUCC en París. Los retoques en la política local la hicieron un monstruo
de Frankenstein que pretende resolver un problema eternamente mayor:
Transformación Adaptativa, Incluyente Y Equitativa es el subtítulo de la
Estrategia de Resiliencia de la CDMX, de quien se espera una vanguardia en
novedades globales. Nuestra estrategia Resiliente es como el Pozole: en un solo
platillo nos acomoda la sopa, la ensalada, la botana y el plato fuerte.
Como sea, tratándose de un documento
oficial de esta administración es necesaria su revisión para vincularla con
importantes instrumentos político-administrativos para su trascendencia al
marco legal, reglamentario y normativo en general.
La próxima entrega de esta serie desglosará
la estrategia mencionada y aportará una cronología sobre este tema.
@mikealex_aldana
#PiensaDeNuevoLaCiudad





