viernes, 1 de enero de 2016

Añoro la Ciudad en mis Vacaciones


Me encontré a mí mismo recostado en la arena de una playa virgen con una almohada de coco y leyendo "Habla Ciudad" recopilación por parte de Arquine de textos sobre urbanismo. 
Lo inverosímil del cuadro ocupa el lugar de una broma gráfica que se cuenta sola. ¿A qué se debe la añoranza de la prisión mientras se está libre?
A la ciudad se le habita conceptualmente, como un manifiesto unidireccional que no admite argumentación: se es ciudadano donde sea que vaya una-o.
Esta condición del comportamiento (léanse ambos términos desde la perspectiva de Pavlov) ha sido sumamente estudiado a últimas fechas y es difícil su análisis en tan amplio espacio y tan breves líneas, pero intentare apresurar un corolario con la autoridad que me da el ser el sujeto y el objeto de estudio:
"Añoro (no extraño) la ciudad (mi espacio y quién soy yo en ese sitio) en mis vacaciones (ocio auto-infligido)"
Si.
@mikealex_aldana

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